domingo, 29 de abril de 2018

Vacaciones en velero: equipaje recomendado

Qué llevar en la mochila, bolsa o petate para nuestras vacaciones.

 

Llegando a la islas Columbretes


Ha llegado la época estival y se acerca el momento de zarpar, para navegar el tiempo de nuestras ansiadas vacaciones.

Lo primero que hemos de plantearnos es que los barcos, excepto en cruceros de gran eslora, en general, disponen de reducido espacio para guardar nuestras pertenencias, por lo tanto, solo nos llevaremos lo que verdaderamente vamos a utilizar.

Nunca hay que llevar maletas, porque la forma redondeada del interior de los armarios y cofres no permite guardarlas. Además son rígidas y esto impide que se adapten a los espacios reducidos. El ideal es una bolsa de lona o tela gruesa, tipo mochila, bolsa de deporte, petate o similar, que podemos plegar y estibarla sin problemas cuando llega el momento de guardarla. En los barcos estibar es cargar y ordenar la carga, por eso hemos de estibar nuestras pertenencias.
El verano en el barco se vive con ropa escasa y ligera.  

Pero hay que tener presente que ocasionalmente por la noche puede refrescar. En el Mediterráneo lo normal es calor por el día y por la noche pero no es así en el norte peninsular donde el clima es más riguroso a lo largo de todo el año.

Bañador y camiseta: las dos prendas que usaremos cada día en el barco. No hace falta complicarse mucho la vida así que podremos vivir unos días algo más cerca de la libertad con estas dos sencillas prendas. Simplicidad y sencillez.
 
Si hemos de bajar a tierra para ir de cenar, podemos ponernos ropa más formal o alguna prenda veraniega para la ocasión: un vestido ligero para las damas, unos pantalones tipo bermudas un poco más escogidos para los caballeros, pero siempre con está idea de salir del encorsetamiento diario, porque estamos de vacaciones.

Si la cena es en el chiringuito playero, bajo los estrellas y con los pies en la arena de la playa, vestiremos lo que más nos apetezca y nos libere de condicionantes, que de eso se trata.

¿Qué llevar en nuestro petate para embarcarse y navegar una semana?

Lista de equipaje

  • Camisetas o similar 
  • Prenda de baño: bañador, biquini, etc
  • Un pareo
  • Calzado con suela blanca, que no destiñe para no manchar la cubierta. Es importante ir calzado para no golpearse con cornamusas, winches, tapas de portillos, etc. Además si está mojada, se vuelve resbaladiza, por lo tanto, mejor ir calzado. 
  • Unas chanclas que nos irán bien para la ducha en la marina, si es que vamos a un amarre, para estar en el barco, bajar a pasear a la playa, etc.
  • Jersey ligero.
  • Chaqueta de abrigo.
  • Protección solar adecuada a nuestra necesidades. Hay que ir con cuidado de no dejar rastros de estos productos en la cubierta porque resbalará como una pista de patinaje. Se ha de limpiar para evitar caídas que pueden ser peligrosas.
  • Un traje de aguas ligero, por si una tarde llueve o si hay rociones en navegación.
  • Gafas de sol y gorra.
  • Neceser de aseo personal
  • Recambio ropa interior
  • Toalla de playa
  • Toalla de baño


Para pasar el rato, si nos gusta llenar el tiempo:

  • Un reproductor de música MP3 o similar
  • Libro o ebook de nuestra preferencia
  • Cámara de fotos
  • Cuaderno para tomar notas del viaje, si nos gusta escribir.
  • Pasatiempos: crucigramas, etc
  • Gafas y aletas de buceo, o al menos las gafas para ver los fondos marinos.
Además añadiría:
  • Sobre todo: no obsesionarse con el tema del mareo, no hacer conjeturas a priori, dejarse llevar.
  • Ganas de experimentar nuevas sensaciones y 
  • Predisponer el ánimo para ver el mundo desde un punto de vista opuesto al terrícola: el marino.


Espero que os sea útil.

¡Buenas vacaciones!

sábado, 28 de abril de 2018

¿Peces voladores en el Mediterráneo?


Hace unos años, en el oeste del mar Mediterráneo, era bastante frecuente, durante una travesía, ver peces voladores (exocetos) realizando planeadas y "saltos" sobre las crestas de las olas. Es muy entretenido observarlos y ver las distancias que pueden recorrer fuera del agua con la ayuda de sus "alas" que no son otra cosa que unas aletas pectorales muy desarrolladas.
Pero en la actualidad es difícil de ver a estos, aparentemente, modestos peces, que tienen la capacidad de nadar y de "volar".

Exocoetus volitans FAO

Su característica más destacable es que puede volar y planear hasta aproximadamente 50 metros de distancia y a velocidades que pueden llegar a los 50-60 km hora. Mueve las aletas unas 50 veces por segundo lo que le permite huir con mayor éxito de sus posibles depredadores. Los hay con dos o cuatro alas: los primeros tienen muy desarrolladas las aletas pectorales y los de cuatro, las aletas pectorales y las pélvicas. Los de dos alas miden unos 25 centímetros y se encuentran en todos los mares tropicales. Los de cuatro tienen una talla  un poco mayor y hay poblaciones a ambos lados del Atlántico. En el Pacífico se encuentra el de mayor talla, 45 centímetros, Cypselurus californicus.
Para salir del agua, nada velozmente hacia la superficie, despliega sus aletas pectorales y se desplaza por la superficie propulsándose con un movimiento muy vigoroso de la aleta caudal sobre las aguas superficiales. Después despliega las aletas pélvicas, lo que le da suficiente sustentación para que la cola quede fuera del agua y el pez quede en el aire.
Ya fuera del agua, planea y vuelven a tocar el agua con un salto que puede ser sobre su cabeza, abdomen, cola o incluso con el dorso. Si penetra en el mar de cola, les es más fácil emprender un nuevo vuelo.
Este pez se puede encontrar en todos los océanos, especialmente en aguas tropicales y subtropicales como podemos ver en el siguiente mapa, en zonas costeras y pelágicas.


Computer Generated Map for Exocoetus volitans (Tropical two-wing flyingfish). www.aquamaps.org, version of Aug. 2010. Web. Accessed 16 Oct. 2012.


Se alimentan de plancton y de pequeños peces. Su más importante depredador es la llampuga  y algunas aves cuando realiza sus planeos. Se pesca en primavera y verano con fines comerciales y también para ser cebo para la pesca del pez espada y el atún.
En las travesías oceánicas son unos compañeros de viaje muy comunes. A menudo caen en la cubierta de los veleros que navegan largas travesías impulsados por los vientos alisios, al chocar en sus planeos contra las velas extendidas. Dependiendo del tamaño pueden llegar a formar parte de la dieta del navegante oceánico, que tiende a aprovechar los recursos que la naturaleza pone a su alcance por azar.



Peces voladores del Atlántico


¿A qué se debe el aparente descenso de las poblaciones en el Mediterráneo? Contaminación de las aguas, pesca y destrucción del equilibrio natural de su habitat pueden ser las principales causas.





Enlaces relacionados:
http://fishbase.sinica.edu.tw/

Dibujo:  exoceto volintans FAO







miércoles, 20 de diciembre de 2017

Mil viajes a Ítaca - Ana Capsir


Hace poco acabé de leer el libro de Ana Capsir: "Mil viajes a Ítaca" subtitulado "Una visión personal sobre Grecia" y hoy, hojeándolo para inspirarme y escribir esta entrada, me han dado ganas de volver a leerlo. Y es que a mí, cuando un libro me gusta, lo leo varias veces y en cada lectura descubro nuevas frases, significados y sentimientos que en la primera, no llegue a captar. El de Ana es ideal para volver a encontrar en sus literarios rincones y recovecos, historias, detalles, anécdotas y sutiles pensamientos.

El libro 


El libro, como se ve en la foto, tiene una portada color azul añil, el color más utilizado en las puertas y ventanas de las casas encaladas y en los tejados de las iglesias griegas.

Está dividido en 5 grandes capítulos. Los dos primeros están destinados a los mares griegos, Jónico y Egeo, el tercero, a la península del Peloponeso, el cuarto narra cosas de "Otros mares" y el último, está especialmente dedicado a Lefkada y Evgiros.

Cada capitulo consta de varios relatos cortos. En cada uno de ellos navegaremos y conoceremos islas y disfrutaremos de  una historia o varias acontecidas.


Leyendo y navegando

Me pareció que "Mil viajes a Ítaca" es muy indicado para leerlo en la mar, así que me lo llevé abordo de mi velero, este verano, para que sus letras teñidas de añil, se encontraran a sus anchas, mientras navegaba durante un par de semanas en el Mediterráneo, ese mágico y salado vínculo que nos une intensamente a Grecia.

Empecé a leerlo a ratos, cada noche. Cómodamente instalada, me leía un relato y luego, medio dormida, medio soñolienta, pensaba en las maravillas que posee Grecia, empezando por sus islas, que son como perlas blancas, esparcidas sobre el azul Mediterráneo y que la autora, tan bien conoce y describe, porque navega, en el helénico país con su velero, "La Maga Azul", desde hace 25 años.

La Maga Azul

Ana Capsir describe Grecia, a partir de las navegaciones y periplos que realizó en su velero y también, en menor medida, desde su casa, ubicada en un tranquilo rincón de una isla. Un lugar atractivo, pintoresco y por suerte, aún poco afectado por el turismo de masas.

No sólo nos habla de la belleza de las islas, de la navegación, de aspectos más racionales y domésticos, sino que también nos descubre su aprendizaje personal interior, sus reflexiones, opiniones, veraces e incluso afiladas, que ayudan al lector a situarse y a comprender mejor cada experiencia vivida.

El nexo de unión del libro es el Mediterráneo, ya que trata de un país que tiene más de 1000 islas pero que pueden llegar a ser 6000, entre islas e islotes, dependiendo de la definición de isla que utilicemos.

Felicidad entre palabras
 
Lo primero que transmite el libro es una sensación de felicidad. La mar es ancha y azul y tan generosa que permite navegar y viajar libremente, para poder descubrir lugares de ensueño o aveces no tanto, pero interesantes siempre de conocer. Si todos estos periplos se vuelcan en un papel, los unimos y los encuadernamos, tendremos un pequeño universo en la estantería al que podemos recurrir, cuando sea necesario, para oxigenarnos con su lectura. Somos seres afortunados.

Me gustan los pequeños detalles y el libro es como un cofre repleto de ellos. Observar e interpretar lo que nos rodea es una interesante y sana actividad y más para la autora, que ha estudiado ciencias, biología, y que muestra claramente un espíritu viajero, crítico y reflexivo.

Me ha quedado claro, leyendo el libro, aunque ya lo intuía, que vivir en una pequeña isla griega, en una rústica casa de pueblo, pero rodeada de los lujos que ofrecen generosamente la natura, la cultura y las gentes, puede ser muy enriquecedor, si el que observa sabe ver más allá del aspecto externo de las cosas.

Para acabar, me quedo también con el sabor autentico de las tabernas rusticas y su gastronomía local, los olivos y sus hojas batidas por el viento, los burritos y perros griegos, la calma y el sosiego de una cala tranquila donde dejar caer el ancla, las aguas turquesas, algunos conocimientos sobre mitología, que nunca antes aprecié como debía, la placidez del carácter griego y unas inmensas ganas de volver a Grecia.


Ana Capsir, la autora


Información relacionada

- Ediciones Casiopea ha editado el libro ver enlace
- Blog de Ana Capsir http://navegandoporgrecia.com/
- Ana Capsir Brasas, biografía en el Huffintong Post, dónde colabora.



jueves, 1 de octubre de 2015

Agua dulce a bordo

La ducha pelágica y otras técnicas

 

 















En una travesía oceánica a bordo de un pequeño velero, como puede ser un barco de 10 metros de eslora, el agua dulce no abunda. Esto es debido a que el espacio disponible en el interior para estibar tan preciado líquido, es reducido. El agua suele ir alojada en uno o varios depósitos y se distribuye hacia los grifos de la cocina y lavamanos, a través de una red de conducciones, generalmente de plástico. 





En algunos lugares como son pequeñas o medianas islas, atolones o poblaciones en el continente con problemas de abastecimiento, el agua escasea y y no es fácil rellenar los depósitos, si tenemos la necesidad de hacerlo. 

A menudo, la posibilidad de permanecer en un lugar remoto viene limitada por la capacidad de disponer de agua dulce ya que, cómo todos sabemos, es imprescindible para beber, cocinar y para lavarse (al menos los dientes, cuando estamos realizando una navegación de altura, como puede ser, la travesía de un océano).
Por otro lado, si cargamos más de la cuenta el barco, las capacidades marineras de la embarcación pueden verse mermadas, por el sobrepeso.
Una alternativa que adoptan muchos barcos es la posibilidad de llevar instalada una desalinizadora, pero, en barcos pequeños, por espacio y consumo eléctrico, a menudo no ses viable.


Mantenimiento de depósitos de agua




Algunos consejos

Pensando en una travesía larga o en la vida en el fondeo, lejos de grifos y marinas, en verano, o sea, en clima caluroso, dónde sea que estemos.

 

Cocinar 

 

Hay navegantes que usan una pequeña cantidad de agua de mar para cocinar, mezclada con agua dulce, y así pueden ahorrar de la que llevan a bordo. 

Pero, por ejemplo, yo misma sólo lo haría en caso de necesidad porque la comida cocinada con agua de mar, resulta con un sabor a mar bastante remarcable y no combina bien con determinados alimentos, pero todo es cuestión de gustos y de costumbres. 
Recuerdo unos espaguetis hervidos con agua de mar, en plan experimento. El resultado era muy salado y con un sabor a mar muy intenso, difícil de digerir y de olvidar.

Es muy practico instalar una bomba de pie de agua de mar en la cocina, porque nos servirá para poder fregar los platos, sin restricciones de agua y sin gastar nada de energía eléctrica de nuestras baterías. Si queremos que queden brillantes, haremos un último aclarado con agua dulce.


Ducha 


Ducha en cubierta a diario de agua de mar, un par de enjabonadas, (mejor con jabón para agua salada y respetuoso con el medio marino), con numerosos aclarados de agua de mar, y luego roción (o rociada) de agua dulce por todo la anatomía propia, con un pequeño rociador de los que se utilizan para las plantas. Bombeas el aparato hasta que hay presión y luego sale el agua muy pulverizada, por lo que se gasta muy poca en cada uso. Para el cabello largo, no es una maravilla pero no está mal. Sistema básico pero económico, se gasta muy poca agua y no tienes la sal en la piel todo el día.
Ahora utilizo en mi barco una ducha solar que costó unos 12 euros, se expone al sol y puedes tomar una ducha caliente, en cubierta, aunque solo caben cuatro litros de H2O. Lujazo por un precio irrisorio.
Si hay posibilidad de hacer agua fácil, entonces, ducha en popa con agua dulce, procurando no gastar ingentes cantidades de agua.
Si atracas en una marina, duchas en tierra.

Lavar ropa 


 

















Yo nunca uso agua de mar. Procuro llevar ropa suficiente para cambiar varias veces y la acumulo hasta llegar a una fuente de agua dulce o mejor, una lavandería. Me estoy refiriendo a navegar en verano o en el trópico, donde hace calor, la ropa es ligera y no ocupa mucho, ojo.

Personalmente, me incomoda muchísimo la ropa salada, da un sudor pegajoso muy molesto. 
Si guardas ropa lavada con agua de mar, en un cajón, ojo, la sal que lleva, absorberá humedad y pueden aparecer moho. 



Cambio de chip


Ahorrar agua es también una manera de llevar un modo de vida más sostenible. 
Al principio, puede ser un poco sorprendente acostumbrase porque estamos muy habituados a gastar litros y litros fácilmente en nuestras casas, pero luego te habitúas y ves que, en la realidad, la mayoría de las veces derrochamos agua potable, de la manera más banal. 




viernes, 19 de septiembre de 2014

Nueva Tabarca, una isla en invierno

Hola: retomo el blog después de unos meses sin actividad debido a estudios, trabajo, familia pero con ánimos renovados para seguir compartiendo contenidos seleccionados que puedan ser interesantes para los lectores y seguidores

La isla de Tabarca es una pequeña porción de tierra frente al cabo de Santa Pola. Además de ser reserva marina protegida guarda en su calles y caminos polvorientos pedazos de historia que explican la manera de vivir de una comunidad mediterránea estrechamente vinculada al mar desde tiempos pasados. En la actualidad las cosas han cambiado y el turismo es la principal ocupación de los tabarquinos. 
En el siguiente texto se narra la transición de una manera de vida a otra, espero que disfrutéis  de su lectura. Fue escrito por Martine y Jean-François Garry, traducido por Pilar Ferrández Bañón y publicado por la revista "Le Chasse Marée" www.chasse-maree.com
Muchas gracias a todos ellos por permitir su publicación.
¡Ah! Me olvidaba, mis antepasados paternos provienen de esta isla donde el salitre y el olor a mar están presentes en cualquier rincón o paisaje. Por eso Tabarca representa algo muy especial para mí. 
 
En 1971, tres jóvenes franceses se embarcaron en un pequeño balandro para ir a pasar un invierno en Tabarca, una isla al sur de Alicante. Querían rodar un documental sobre una comunidad de pescadores que vivían apartados del mundo moderno. Llegaron justo a tiempo, porque las primeras señales de cambio, empezaban a aparecer.
Delante de la garita que se encuentra en el muelle del puerto de Santa Pola, un gran catamarán de motor, sin alma, de color violáceo, está amarrado. Promete una« súper visión submarina »... Tabarca : estamos de vuelta. El tiempo cambia las cosas y los paisajes. Ni la isla que hemos conocido, ni nosotros, somos los mismos. Las imágenes que descubriremos nos servirán de puente hacia aquellas que vimos, y que nuestra memoria conserva a pesar del paso de los años.
Pedimos dos billetes para esta isla situada a unas diez millas al sur de Alicante, enfrente de Santa Pola.
• ¿Hay un barco que solo haga la travesía?
• Si no queréis ver los peces, no tenéis más que quedaros en cubierta . No hay obligación de verlos.
Un poco sofocados, embarcamos. La isla posee el título de primera reserva marina española desde 1986, sus aguas transparentes están protegidas. Desde cubierta, vamos descubriendo poco a poco la silueta alargada de la isla, aun cubierta por una ligera neblina. Parece un caimán.
Al acercarnos, el barco aminora y como por arte de magia, muchísimos peces amansados por tantas travesías alimenticias, saltan alrededor del barco y devoran, salvajemente, las cortezas de pan que amerizan y desaparecen enseguida de la superficie. Fin de la comida.
Prosigue la travesía hacia Tabarca y llegamos a puerto. En el muelle no hay ningún barco de pesca, ¿ya no hay pescadores? Las canoas, barcos para turistas, ocupan el puerto junto con la lancha de la Guardia Civil.
Desembarcamos, aprensivos, de incógnito, arrastrados por la manada que se da prisa en ir a descubrir el lugar. En mitad del muelle nos paramos para contemplar el mar y prepararnos mentalmente a la vuelta a esta isla. Con tranquilidad, volviendo a descubrir este horizonte, con el corazón latiendo muy fuerte, inquietos por éste volvernos a encontrar.
A la izquierda, nada ha cambiado. El campo se estira, intacto, pelado, desierto hasta la punta Este, hacia el cementerio. A la derecha, las piedras de la muralla, rodean el pueblo y la puerta monumental se traga a los visitantes. En medio, la playa cierra el ansa. La visión es dolorosa, ¿qué le han hecho a Tabarca?, el espacio está ocupado por bares-restaurantes, y, ¿qué hacen allí todos esos patines varados en la arena?. En lo alto de la playa, el antiguo almacén de la almadraba, donde se guardaban el material y las anclas, ha sido totalmente renovado. Un museo ha sido creado. Al entrar, hacemos participe al guía de nuestros secretos. Le murmuramos, como hablándonos a nosotros mismos, que habíamos estado en esta isla, entonces abandonada, todo el invierno 1971 y que ahora, estábamos muy emocionados.

sábado, 11 de enero de 2014

Vientos de la tierra

Una aplicación interesante 


Captura de la web http://earth.nullschool.net/

La web http://earth.nullschool.net/ permite ver una vista dinámica de los vientos en tiempo real en todo el planeta.
Con el ratón es posible cambiar la escala y mover la esfera para ver la parte que nos interesa.
Al hacer  clic en un punto muestra sus coordenadas (latitud y longitud), la dirección del viento en grados y su intensidad en kilómetros/hora y en nudos (millas/hora).














lunes, 14 de octubre de 2013

Home

Documental

 

BBC

 












Excelentes imágenes que explican la historia de nuestro planeta y su incierto futuro si no trabajamos para evitar un fatal desenlace.

Ver pelicula en formato documental "Home"

Grandes firmas comerciales financiaron el proyecto pero no por ello estará más clara su intención como patrocinadores (¿publicidad verde para sus marcas?)
Que cada persona saque sus conclusiones.


Nota: han desactivado la inserción de la película en You Tube y por esta razón sólo he colgado el enlace.

lunes, 17 de junio de 2013

El ilustrador de barcos

Hay días que una se levanta dispuesta a afrontar una jornada similar a otra, lo que comúnmente llamamos, rutina, pero en ocasiones la vida te sorprende y te da a conocer cosas que te maravillan y que cambian la perspectiva del día. 
Y eso me pasó hace un par de semana cuando un lector del blog me escribió para comentarme que le gustaba leer las letras e ideas que voy volcando en este modesto espacio virtual, llamado mi blog, que ahora mismo estás leyendo, apreciado visitante. La firma de su mensaje mostraba un enlace a un blog, así que accedí, por supuesto, y pude disfrutar de un universo desconocido y particular trazado con maestría y que tenía como horizonte en común, el mar.
Y directamente paso a mostraros algunas de las obras, para no demorar más la experiencia visual. Sólo añadiré que cada trazo y perspectiva muestra un gran conocimiento del medio marino y una sensibilidad capaz de captar esos momentos especiales que, de vez en cuando, el gran azul y la actividad humana, nos muestran.

Actualización en diciembre del 2016: para ver las pinturas, visitad este enlace

Casi veo los gallardetes y banderolas flamear al viento, espero que os haya gustado esta breve muestra.

Todas las imágenes pertenecen al blog http://elilustradordebarcos.wordpress.com/ y son propiedad de su autor.




Enlaces relacionados